Pocas bajas de autónomos
Si quiere disfrutar de una salud de hierro, olvídese de sacrificados ejercicios en un gimnasio, de dietas insípidas a base de verduras y pescados, de latosas revisiones médicas anuales e, incluso, de prescindir de hábitos tóxicos como el alcohol y el tabaco: hágase autónomo; no necesita más
Según datos de la Seguridad Social, en el año 2025 tan solo 10 autónomos de cada mil se cogieron una baja por enfermedad. Sin embargo, en el caso de los trabajadores por cuenta ajena, cogieron una baja 38 de cada mil.
Pero eso no es todo, desde el año 2023 el número de autónomos que se han cogido una baja ha ido descendiendo. En 2023 fueron 10,6 de cada mil, en 2024 fueron 10,5 y en 2025 han sido tan solo 10 de cada mil.
Por el contrario, los trabajadores por cuenta ajena, también lo son -ajenos- a la mejora de las condiciones de salud de los autónomos y sus condiciones físicas vienen mermando desde 2020. En ese año, cogieron una baja 19,2 de cada mil asalariados; en 2021 ya fueron 25,1; en 2022 pasaron a 32,5; en 2023 llegaron a 35,4 y; en 2025 estuvieron de baja 38 de cada mil.
Sometida esta cuestión a la Inteligencia Artificial (“la IA”), ésta la desmitifica y la lleva a la realidad, diciendo que la diferencia no se debe a que los autónomos se pongan menos enfermos, sino a una combinación de incentivos económicos, diseño del sistema y factores culturales.
Todo ello se puede resumir en que la baja para el autónomo significa: “si no trabajo, no como” (no facturo), tengo que seguir pagando la cuota de autónomos y, encima, la baja implica más burocracia. Mientras, el trabajador por cuenta ajena percibe la baja como un derecho laboral, no debe realizar ningún trámite, no implica perder el empleo y muchas empresas complementan la prestación de baja hasta el 100 por 100.
