Otras formas de remuneración al accionista
Además del clásico dividendo, existen otras fórmulas para remunerar a los accionistas, como la reducción de capital con devolución de aportaciones, la devolución de prima de emisión o el scrip dividend
La finalidad de cualquier sociedad mercantil es, por definición, obtener beneficios. Por lo que la remuneración de los socios es un factor esencial, ya que, además de recompensar el riesgo asumido, estimula el mercado creando empleo y fortaleciendo el crecimiento de la economía.
Entre las alternativas al dividendo, algunas sociedades pueden encontrar la fórmula para remunerar a sus accionistas devolviéndoles parte del patrimonio que tienen en la empresa, practicando al mismo tiempo una reducción del capital, de modo que estos mantengan el mismo número de acciones, así como su nivel de participación en la compañía.
Si el importe devuelto procede de las aportaciones de los propios socios, dicha cantidad minora el valor de adquisición de las acciones y, por tanto, en algunos casos, podría suceder que ni siquiera tuviera repercusiones fiscales inmediatas, sino que se reflejen únicamente en el momento en que dichos títulos sean transmitidos.
Otra alternativa que tampoco altera la estructura accionarial de la sociedad, es la devolución de la prima de emisión.
Dado que es parte del precio, su devolución produciría una minoración del valor de adquisición de las acciones, pudiendo no generar efectos fiscales hasta su transmisión.
Una fórmula moderna, aunque más propia de las empresas cotizadas, es el “dividendo opción” o script dividend. El factor novedoso es que la sociedad permite a sus socios elegir entre tres alternativas de remuneración: recibir nuevas acciones, vender los derechos de opción o recibir el efectivo.
Como el script dividend se articula sobre una ampliación de capital, conlleva la ventaja de reforzar los recursos propios a base de retener parte de la remuneración a los accionistas.
A diferencia de los supuestos anteriores, en esta modalidad sí puede verse alterada la distribución del capital, y los efectos fiscales dependerán de la remuneración elegida por cada uno.
