El venerable 347

Allá por 1969, el Reglamento del Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas estableció una declaración informativa, que obligaba a los contribuyentes (que así se llamaban entonces los obligados) a presentar una declaración de cobros y pagos en la que informasen de los realizados que hubiesen superado la respetable cifra de M_E_D_I_O  M_I_L_L_O_N de pesetazas, que era lo que podían costar por entonces tres Seat 124.

Andando el tiempo, esto se convertiría en la declaración modelo 347, en la que deben incluirse las operaciones que superen los 3.000 eurillos, que es el precio de dos cenas de Nochevieja en un conocido restaurante de Madrid.

Esto resume la evolución de las obligaciones tributarias; tres coches = dos cenas.

Durante muchos años, las posible discrepancia entre lo declarado por las partes, ha supuesto para la Administración Tributaria una de las más valiosas fuentes de información para contrastar los datos declarados de cara tanto a la selección de posibles candidatos a la inspección, como a la validación de la información en el seno de un eventual procedimiento de esta naturaleza.

Ni que decir tiene el que paso de coches a primero, segundo y postre ha ampliándolo notablemente el censo de operaciones a declarar, a tal punto que, salvo ventas y servicios minoristas, es más notica lo que se omite que lo que se declara

Naturalmente los afectados (antaño contribuyentes, obligados de hogaño) en el curso del medio siglo que llevamos con estos afanes han desarrollado sus defensas en forma de cartas de confirmación de las cifras a declarar, de modo que las discrepancias residuales tienen más que ver con la complicada casuística, las numerosas excepciones y los distintos regímenes que confluyen a día de hoy en esta obligación.

Afecta a quienes realicen actividades empresariales o profesionales y arrendadores de locales. Quedan fuera de la obligación quienes no hayan realizado operaciones que,  superen en conjunto la suma de 3.005,06 € o los incluidos en el SII

Se declaran  todas las personas o entidades con quienes hayan realizado operaciones que superen, en conjunto, los 3.005,06 €, Los importes se deben desglosar por trimestre y los cobros y pagos en efectivo se declaran por separado

La conclusión; en febrero, la declaración de operaciones. Ojo a las excepciones y particularidades. Y mejor ponerse de acuerdo, porque las explicaciones, mejor tenerlas en casa.

 

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